Al menos 16 personas murieron y más de 40 resultaron heridas en Ucrania tras un masivo bombardeo ruso con misiles y drones que azotó principalmente a la capital, Kiev, y sus alrededores.
El ataque, catalogado como uno de los más masivos y destructivos del año, se prolongó durante nueve horas continuas. De acuerdo con la Fuerza Aérea ucraniana, las fuerzas rusas combinaron diferentes tipos de armamento de largo alcance para maximizar el daño a la infraestructura.
168 drones de ataque lanzados (de los cuales se interceptó casi el 90%).
Decenas de misiles balísticos, de crucero e hipersónicos
Los proyectiles que lograron burlar las defensas aéreas impactaron directamente contra zonas residenciales e infraestructura civil crítica en Kiev y sus distritos aledaños.
El presidente ucraniano, Volodímir Zelenski, exigió con urgencia una respuesta internacional contundente y suplicó el reabastecimiento inmediato de misiles interceptores para los sistemas de defensa aérea Patriot, señalando que la falta de armamento para contener los misiles balísticos rusos cuesta vidas diariamente.










