La cifra de fallecidos por la devastadora inundación y colapso de un glaciar en la frontera entre Nepal y China ha ascendido a 903 muertos y 4,247 desaparecidos en territorio nepalí, de acuerdo con el último balance de la Autoridad Nacional para la Reducción y Gestión del Riesgo de Desastres de Nepal (NDRRMA).
Si se suman los datos de la región autónoma del Tíbet reportados por medios estatales de China, el balance total conjunto en la cordillera del Himalaya alcanza los 919 muertos y más de 4,700 desaparecidos.
Un desprendimiento glaciar ocurrido a mitad de semana provocó una masiva y violenta corriente de agua, lodo y escombros a lo largo del valle del río Himalaya.
La emergencia se concentró en el distrito norteño de Rasuwa, cerca de la frontera china, destruyendo pueblos, carreteras y centrales hidroeléctricas.
Entre las miles de personas sin localizar se reporta la desaparición de 592 ciudadanos extranjeros, la mayoría de ellos turistas que realizaban actividades en la región de montaña.
Ante el colapso de morgues y el riesgo epidemiológico, las autoridades nepalíes han comenzado a realizar entierros temporales de cuerpos sin identificar tras recabar muestras de ADN, una medida que ha generado tensión local por contradecir las tradiciones funerarias hindúes.










