Estados Unidos no ha enviado ninguna información ni pruebas suficientes para sustentar la solicitud de detención urgente con fines de extradición contra el gobernador con licencia de Sinaloa, Rubén Rocha Moya.
Así lo confirmó la presidenta Claudia Sheinbaum durante su conferencia de prensa matutina, donde reiteró la postura del Gobierno de México frente a este caso de trascendencia binacional.
La administración mexicana sostiene que la documentación preliminar recibida por parte del Departamento de Justicia de EE. UU. carece de evidencias contundentes para proceder legalmente en territorio nacional.
Sheinbaum precisó que se trata únicamente de una solicitud preliminar de detención urgente, y no de un juicio formal de extradición. Al no ser un proceso formalizado, no existe un plazo legal obligado para que México actúe o ejecute una captura.
Respecto a por qué Rubén Rocha Moya no ha retomado sus funciones en la gubernatura, la mandataria aclaró que es una resolución estrictamente personal. El propio Rocha Moya argumentó al separarse del cargo el 1 de mayo de 2026 que lo hacía para no afectar la gobernabilidad de Sinaloa y facilitar las indagatorias de la Fiscalía General de la República (FGR) sin el beneficio del fuero constitucional.










