La presidenta de México, Claudia Sheinbaum Pardo, propuso una reforma constitucional para prohibir que el titular de la Presidencia de la República y quienes ocupen las gubernaturas de los estados tengan doble nacionalidad. La propuesta, anunciada el 25 de agosto de 2026, busca modificar la ley para establecer que el único requisito indispensable sea contar exclusivamente con la nacionalidad mexicana.
Busca cerrar las puertas a cualquier tipo de intervención o injerencia de gobiernos extranjeros en la política nacional.
Garantiza que los altos mandatarios no enfrenten dilemas éticos o legales sobre a qué país representan al momento de tomar decisiones de Estado.
La mandataria puso como ejemplo central el caso de Francisco García Cabeza de Vaca, exgobernador del estado de Tamaulipas. Cabeza de Vaca posee la ciudadanía estadounidense por nacimiento y la mexicana por derecho de sus padres. Actualmente se encuentra fuera de México y su administración enfrenta solicitudes de extradición.










