Una devastadora inundación repentina en la frontera entre Nepal y China ha dejado un saldo confirmado de al menos 95 personas muertas en el lado nepalí y una cifra de víctimas y desaparecidos que continúa en aumento.
Los informes preliminares indican que un sismo de magnitud 4.4 provocó un masivo deslizamiento de tierra y rocas que taponó temporalmente el río Lhende Khola, un afluente del río Bhotekoshi. Al romperse el bloqueo, se liberó un torrente incontrolable de agua y lodo.
Los distritos montañosos de Rasuwa y Nuwakot sufrieron el peor impacto en Nepal. Del lado chino, el lodo golpeó con fuerza la región fronteriza de Gyirong, donde se reportan inicialmente tres fallecidos.
La riada arrasó por completo con mercados locales, viviendas, carreteras claves, puentes y afectó gravemente varios proyectos hidroeléctricos de la zona.










