La presidenta de México, Claudia Sheinbaum, respondió que la megaplanta de amoniaco en Topolobampo, Sinaloa, no se ha cancelado, pero aclaró que el Gobierno de México mantendrá el diálogo con las comunidades yoreme-mayo de la zona antes de tomar una decisión definitiva.
Esta postura se dio luego de que un grupo de 20 activistas de Greenpeace México y miembros del Colectivo ¡Aquí No! realizaran una manifestación pacífica en la plancha del Zócalo de la Ciudad de México. Durante la protesta, dos escaladores especializados subieron al asta bandera para colocar un banner que decía: “Presidenta: proteja Topolobampo”.
La obra civil sigue en marcha y no está suspendida formalmente. Sin embargo, la mandataria precisó que un equipo interinstitucional lleva tres meses realizando asambleas y consultas regionales.
Sheinbaum subrayó que la resolución final dependerá del resultado de estas mesas de trabajo con los habitantes indígenas y pescadores locales.
Anteriormente, las autoridades ambientales habían señalado que la cancelación total es compleja debido al alto nivel de avance legal y constructivo del proyecto, por lo que el enfoque podría inclinarse hacia una supervisión y monitoreo ambiental estricto de la Bahía de Ohuira.










