El presidente estadounidense Donald Trump declaró textualmente “no me importa el T-MEC” al sostener que México y Canadá dependen económicamente de Estados Unidos, mientras que su propio país no requiere del acuerdo comercial.
Estas polémicas declaraciones se dieron tras la primera revisión conjunta obligatoria del Tratado, celebrada el 1 de julio de 2026, en la cual Estados Unidos rechazó extender de manera automática la vigencia del pacto hasta el año 2042.
Al ser cuestionado sobre si tiene la intención de renovar el acuerdo integral, el mandatario estadounidense respondió de forma tajante: “No me importa. Realmente no quiero hacerlo. Preferiría ser independiente”.
Trump argumentó que el bloque comercial beneficia principalmente a sus socios vecinos, afirmando que “el T-MEC es importante para México y Canadá, no para nosotros”.
Esta postura reafirma la decisión de la Casa Blanca de optar por revisiones anuales del tratado en lugar de asegurar la prórroga extendida, buscando forzar concesiones o reducir el déficit comercial de su país.










