Durante la temporada de lluvias aumenta la presencia de insectos voladores, pero no todos representan un riesgo sanitario ni transmiten estas enfermedades.
La eliminación de recipientes que acumulan agua en viviendas, patios y espacios comunitarios continúa siendo la medida más efectiva para evitar la reproducción del Aedes aegypti.
Identificar al mosquito transmisor y eliminar criaderos dentro y alrededor de las viviendas son acciones clave para prevenir dengue, zika y chikungunya durante la temporada de lluvias, informó la Secretaría de Salud de Yucatán (SSY), al reiterar que no todos los insectos voladores que suelen confundirse con mosquitos representan un riesgo para la salud pública.
¿Cuáles son los insectos que más salen en temporada de lluvias?
El coordinador estatal del Programa de Prevención y Control de Enfermedades Transmitidas por Vector de los Servicios de Salud de Yucatán, Jorge Alfredo Palacio Vargas, señaló que es importante que la población conozca las diferencias entre las especies que generan únicamente molestias y aquellas que sí pueden transmitir enfermedades.
Palacio Vargas explicó que, durante la temporada de lluvias, es común observar insectos voladores que suelen confundirse con mosquitos transmisores de enfermedades.
Entre ellos se encuentran los asílidos, de la familia Asilidae, conocidos como “moscas cazadoras”, que presentan cuerpo alargado y patas largas; las típulas, de la familia Tipulidae, llamadas popularmente “mosquitos gigantes”, que se distinguen por su gran tamaño y patas extremadamente largas; y los quironómidos, de la familia Chironomidae, también conocidos como falsos moscos, que suelen formar enjambres cerca de cuerpos de agua.
También se encuentran los tábanos, de la familia Tabanidae, reconocidos por su mayor tamaño y vuelo rápido, así como las moscas palomilla o de drenaje, de la familia Psychodidae, pequeñas y de apariencia vellosa. Aunque algunas de estas especies pueden resultar molestas por su presencia, ninguna participa en la transmisión del dengue, zika o chikungunya en Yucatán.
Asimismo, durante esta temporada aumenta la presencia de algunos mosquitos verdaderos, pertenecientes a la familia Culicidae, como Psorophora spp., caracterizados por su gran tamaño y picaduras particularmente molestas, y Aedes taeniorhynchus, conocido como “mosco negro costero”, frecuente en zonas cercanas a manglares, marismas y áreas inundables.
Estas especies pueden generar molestias sanitarias debido a sus picaduras, pero no participan en la transmisión del dengue, zika o chikungunya en la entidad.










