Un tribunal de apelaciones en el Reino Unido dictaminó que Ricardo Salinas Pliego incurrió en un “abuso de procedimiento” al utilizar grabaciones secretas obtenidas mediante espionaje corporativo.
La resolución judicial confirma que las tácticas del equipo legal del empresario mexicano atentaron contra la justicia y la igualdad de condiciones en el litigio.
El magnate mexicano mantiene una disputa legal por un presunto fraude de aproximadamente 400 millones de dólares contra el empresario ucraniano Vladimir Sklarov y su firma Astor Asset Management.
Para robustecer su caso y congelar los activos de su contraparte, una empresa vinculada a Salinas Pliego contrató a la reconocida firma de inteligencia israelí Black Cube por un costo estimado de 1.5 millones de dólares.
Un agente encubierto de Black Cube logró ganarse la confianza de un abogado defensor de Sklarov. El agente encubierto embriagó y grabó en secreto al abogado durante una cena en Londres para extraerle detalles confidenciales de la estrategia legal.
El juez Stephen Houseman del Tribunal Superior de Londres calificó la maniobra como una “forma de corrupción” que violó las normas del sistema judicial.










