La presidenta Claudia Sheinbaum aclaró que el regreso de Rubén Rocha Moya a la gubernatura “no era pertinente” y calificó su nueva salida como “lo mejor para Sinaloa”.
La mandataria federal precisó que el funcionario tomó la decisión de manera personal tras el rechazo generalizado de Morena y el Gobierno Federal a su fugaz intento de retomar las funciones.
Rubén Rocha Moya solicitó formalmente una licencia temporal con carácter indefinido por un plazo mayor a 30 días, fundamentada en el artículo 50 de la Constitución Política del Estado de Sinaloa, y no una renuncia definitiva.
Sheinbaum aclaró explícitamente en declaraciones a la prensa que no ha hablado con él desde la primera vez que se separó del cargo en mayo de 2026, desmintiendo que hubiera una negociación directa previa a su nueva solicitud.
El efímero retorno de Rocha Moya (que duró únicamente 34 horas) generó fuertes tensiones debido a las investigaciones de la Fiscalía General de la República (FGR) sobre presuntos nexos con el narcotráfico. Esto provocó un comunicado de deslinde de la Secretaría de Gobernación y un llamado de los gobernadores de Morena a conducirse con madurez.










